Esta pregunta vital tarde o temprano irrumpe en nuestra existencia de muchas maneras, a veces de modo dramático. Como no la podemos obviar, es un acto de prudencia “mirarnos por dentro” de vez en cuando y preguntarnos “cómo andamos por casa”, aunque se trate de una pregunta incómoda. El lector encontrará al interior de este libro algunas meditaciones sobre la condición humana, las cuales, en tiempos difíciles como los de hoy, ayudan a enfrentar las múltiples dicotomías en la que se nos va la vida: bien y mal, dolor y placer, guerra y paz, egoísmo y generosidad, esperanza y desesperación; entre otras. Este libro representa una invitación a no dejarse arrastrar por la “obligación” de ser feliz, pero tampoco a sucumbir a la tentación de huir y evitar la interrogante, como lo sugieren las modas ideológicas actuales.