Un año escolar de mucho estudio ha llegado a su fin. Nicolás recibió el premio a la elocuencia, que recompensa la cantidad y no la calidad, y se despide de sus compañeros, que se llaman Alcestes, Rufo, Eudes, Godofredo, Majencio, Joaquín, Clotario y Agnan. Se guardan los libros y los cuadernos, y ahora toca pensar en las vacaciones.